MIE 01 JUL 2009 | 14:40
En el corto tiempo de su existencia, el teléfono celular nos permitió nuevas maneras de estar conectados. Para algunos, también trajo un nuevo motivo de preocupación. Los celulares liberan radiación en microondas cuando están en uso, algo que inevitablemente llevó a temores de cáncer cerebral.
Ese temor creó un mercado para productos que supuestamente protegen a los usuarios de teléfonos. En Estados Unidos, por US$ 62, se compra un “Delta Shield” (escudo), un fino parche de poliéster que contiene un microchip que, dicen, vuelve inofensivos a los celulares. Las instrucciones son que el usuario ponga el parche sobre la batería del celular.
Luego está el BIOPRO Cell Chip, que se vende por US$35, y que se acopla al exterior del teléfono. Otro accesorio, el WaveShield 2000 Gold, (unos US$ $25) se coloca en la oreja.
Delta Shield dice, en su sitio web, que es “el único accesorio de protección con eficacia probada." Ponen allí un trabajo científico no publicado que supuestamente muestra que el aparato puede convertir las dañinas ondas delta en ondas alfa inofensivas.
En el sitio que vende el BIOPRO Cell Chip dicen que su tecnología patentada “se ha comprobado en numerosos estudios científicos que neutraliza los peligros de la radiación electromagnética de los celulares y otros dispositivos."
El sitio que promociona el WaveShield 2000 Gold dice que el dispositivo puede reducir la radiación emitida por el teléfono entre 50 y 97%.
"Es un engaño," dice Robert Park, profesor emérito de física en la Universidad de Maryland y autor de "Voodoo Science: The Road from Foolishness to Fraud," publicado en 2000. "Lo que dicen no es muy claro, pero están equivocados," dice. "Yo apostaría mi reputación."