Espacio publicitario
Domingo 21 de abril de 2019
Buscador de noticias
Encuentre toda la informacion que necesita en mas de 23 años de archivo
Espacio publicitario
Informes

La revolución que viene en telecomunicaciones

“Una drástica transformación tiene lugar en las telecomunicaciones mundiales. En pocos años, los márgenes operativos de muchas empresas se han achicado velozmente. El tráfico de datos ha superado al de voz y todo se ha masificado”. Eso cree Didier Lombard, de France Télécom.

vie 13 de enero de 2012
Comentarios: (0)



A criterio del ejecutivo, “las compañías del sector deben apurar el paso o arriesgan ser inundadas por un venidero tsunami de tráfico”. Así lo señaló en una conversación con Pierre Péladeau (Booz & Company) y Arthur Kleiner (editor de strategy+business).


Entretanto, la demanda global de celulares inteligentes acompañaba esas tendencias. Este “tsunami de datos –define el experto– ha crecido en intensidad por la proliferación de esos dispositivos”.

Por ejemplo, Cisco Systems estima que el volumen total de datos circulantes vía redes móviles subirá de 0,09 exabitios (97.000.000 gigabitios) mensuales en 2009 a 3,6 eb (3.900 millones gb) en 2014. En otras palabras, se doblará año a año.

No obstante, aun con nuevas tecnologías para comprimir datos, la capacidad de las redes móviles para absorber ese tráfico sigue limitada. El resultado “implica un gran desafío a las telcos: obtener capitales para tender todas las redes necesarias para manejar datos sin perder clientes ni la buena voluntad de los reguladores. Entretanto, han de pujar con competidores basados en Internet, como Google, Skype o Facebook”.

Una compañía grande es France Télécom –su rama Orange ofrece voz, Internet y servicios móviles–, tercera en la Unión Europea tras Deutsche Telekom y Telefónica de España, con 193 millones de abonados en 2010 y ventas por US$ 80.000 millones, 10% dedicado a nueva infraestructura. Lombard, director gerente de 2005 a 2010, auspiciaba una concepción impensable hace algunos años: proponer las grandes telcos como pioneras del mundo digital.

En sus años al frente de FT, fomentó la innovación en servicios y contenidos, expandió operaciones en Europa oriental y el África que comparte el francés como segunda lengua. También creó Orange Labs. Una red internacional dedicada a investigación y desarrollo. Todo eso representa cambios radicales en una empresa que era de control estatal hasta 1988 y, hasta 1990, formaba parte del ministerio de telecomunicaciones.

A criterio de algunos observadores, eran iniciativas inusitadas, pues Lombard había hecho una larga carrera en el Gobierno. Tras empezar (1967) en la telefónica como ingeniero, pasó en 1988 al Ministerio de Investigación y Desarrollo, donde llegó a la dirección científica y técnica. En 1991, marchó al Ministerio de Economía e Industria y, en 1999, fue miembro fundador de la agencia para inversiones internacionales. Cuatro años después, retornó a la ya France Télécom como vicepresidente primero, luego director gerente (2005). En 2010 lo sucedió Stéphane Richard.

Nuevos modelos de negocio

A los 68 años y ya semirretirado (sigue como presidente del Directorio), Lombard sostiene que las empresas del sector deberán encarar el tsunami informático encontrando nuevos modelos de negocio. En ciertos casos, “eso involucrará pagar por el acceso a servicios de Internet, incluyendo videos a pedido. Ello comprenderá asimismo servicios y aplicaciones a punto de ser inundadas por el fenómeno. Seguramente, significará nuevos tipo de asociación o acuerdos con otras compañías de base tecnológica. Por ejemplo, FT empezó hace poco a vender iPad de Apple en sus locales de venta al por menor.

Las posturas de Lombard lo han ubicado en medio del debate sobre neutralidad en la Red. O sea, el concepto de que quienes proveen acceso lo hagan por igual a todos los sitios, sin privilegiar por tipo de contenidos o nexos de negocios. Si bien el ejecutivo reconoce “la relevancia del acceso abierto para los usuarios de la Red, estoy entre los que proponen convertirla en un negocio con valor agregado, necesario para generar ingresos y financiar la continua expansión de infraestructura”. Por supuesto, esto es resistido alrededor del planeta, inclusive en Francia.
En 2008, publicó con Georges Nahon y Gabriel Sidhom La seconde vie du Reseau. Su reedición ahora hizo que strategy+business lo entrevistara.

–¿Cuáles son los problemas esenciales que afrontan las empresas de telecomunicaciones en la actualidad?
–Atravesamos una transición económica excepcional, el año cero de una nueva era. La explosión de datos en las redes y, especialmente, las aplicaciones móviles, multiplicadas 200 a 300% desde 2009. En tan breve lapso, la mayoría de los usuarios ha empezado a emplear teléfonos móviles e Internet en la vida diaria bajo formas completamente distintas.
Antes, las comunicaciones vocales representaban el grueso del uso y los datos eran marginales. Hoy, algunas telcos –por ejemplo, en Asia oriental y sudoriental– ven que la proporción vocal cayó a 20% del tráfico total. El resto son datos. Todos los sectores que emplean telecomunicaciones deberán reconvertir sus modelos de negocios. Algunos ya han sido drásticamente afectados, entre ellos música, video y editoriales. Pero esto tiene para largo rato.

–¿Es este cambio realmente más impresionante que los operados durante los últimos 10 años?
–En el pasado, los cambios se centraban en un sector, tomaban cierto tiempo en efectuarse y no eran tan perturbadores como hoy. Esta vez creo que la transición será muy rápida. Las telcos han de adaptarse a ritmo sostenido, porque sus nuevos rivales no esperarán. La transformación en los modelos de negocios será dolorosa para muchos de nosotros, ya que los viejos principios no servirán en el nuevo contexto.
Mucha gente tiende a concebir el futuro como prolongación del pasado y cree, por ejemplo, que la próxima generación de redes simplemente añadirá más capacidad en línea a cada infraestructura preexistente. Pero, de hecho, los efectos de la explosión no se limitarán al volumen del tráfico en alta velocidad. También causarán modificaciones permanentes en las formas de conectarse mediante redes integradas de banda ancha.

Transformando todo sector

–¿Cómo afectará esto a proveedores como Orange?

–De dos maneras. Primera, los obligará a expandir capacidad. En las fiestas de 2008, se produjo un colapso de redes en Nueva York y Londres, porque el tráfico había aumentado exponencialmente. En Orange no tuvimos problemas porque nos habíamos anticipado invirtiendo en capacidad extra. Pero estos fenómenos de sobredemanda proseguirán y no podrán ser ignorados.
Gran parte de esas inversiones se destinarán a celulares que, paradójicamente, estarán vinculados a redes fijas. Aun las redes móviles mejor cubiertas exigen capacidad en sus transmisores, o se caen. Algunos países han instalado redes de tercera generación (3G), donde los clientes no alcanzan servidores por déficit de capacidad en las líneas troncales.
También harán falta considerables gastos en fibra óptica. Probablemente, debamos acelerar la evolución a largo plazo (ELP) y el desarrollo de servicios móviles de cuarta generación (4G). Esta plataforma de datos móviles será este año instalada en varios países.
El segundo efecto hace al comportamiento del cliente. Los abonados usarán sus celulares como las computadoras personales. Pero también lo harán en maneras que cambiarán el modelo de negocios. Por caso, cuando leen libros en un iPad presionan a los editores para alterar el modelo de negocios. Por ende, FT ha de involucrarse en más aspectos atinentes a los medios, o acabará siendo mero proveedor de capacidad en sus canales; vale decir una compañía de servicios. Ello no le daría margen suficiente para estructurar redes de última generación.
La mejor respuesta es adaptarse, tratar de entender la situación, inventar modelos de negocios y actividades. Por eso los proveedores tradicionales de medios tienen un poco de miedo. Las editoriales se transfieren a libros electrónicos, pero no están seguras de seguir en el mismo tipo de negocio. Igual ocurre con los productores de películas. No obstante, mi perspectiva es optimista: si se dan ya los pasos adecuados, es posible tener éxito.

–¿Qué otros sectores, además de los medios, deberán transformarse?
–La salud es uno, pues sus gastos suben año a año porque la población crece y vive más. Pero el seguro médico (en Francia lo administra el Estado) ya no puede pagar todos los costos asociados a los viejos. Entonces, desarrollar sólidos sistemas de tecnología informática (TI) ahorrará muchos gastos y promoverá mejor calidad de prestaciones. Por ahora, empero, los franceses suponen marginal la actividad TI, pero no será así por siempre. Al cabo, los ingresos de las telcos vía gastos en salud superarán a los del entretenimiento.
El acceso a servicios y documentos públicos es otro buen ejemplo y un tercero es el sector minorista. Ya mismo, el comercio electrónico sale de una larga oscuridad y vuela alto. En la Eurozona, más de 10% de las transacciones en bienes y servicios se hace víae-commerce. Casi 5% de las compras en Francia se realiza por Internet.

–Pero la mayor parte de nuevos tráficos ¿no son por video?
–Hasta ahora, sí. Pero no es el tipo de video que solíamos ver en la TV de cable. Hace dos o tres años, cambió la calidad y accesibilidad de videos caseros. Hoy se bajan o ven casi tanto como los profesionales. Esto se notó primero en California, pero se ha tornado válido en casi todas partes.
La gente registra en videos su vida cotidiana. Al mismo tiempo, accede a todos los videos profesionales del mundo, que cubren desde cursos universitarios hasta conciertos, deportes y la mar en coche. Esta demanda crece geométricamente, mientras las conexiones entre dispositivos móviles, TV o computadoras ofrecen más y más posibilidades.
En Shanghai, por ejemplo, el cliente puede acceder a un servicio, distribuido por telcos, con videos, juegos, canales de cable e Internet. Todo en la misma pantalla, más un navegador flexible. En Europa occidental, el crecimiento de servicios conectados a la TV será explosivo este año. En un mundo de tanta abundancia, alguien acabará inventando un motor de búsquedas aplicable a videos. Eso forzará ulteriores cambios y significará un excelente negocio para la compañía que lo desarrolle.

Modelos equilibrados

–¿Cómo se cubren las inversiones en banda ancha?

–Los costos en los territorios que FT atiende, superan los US$ 4.000 millones anuales (€ 3.000 millones). Por supuesto, necesitamos hallar ingresos apropiados para financiarlos. Si no invertimos, declinará a calidad de las prestaciones.
En el pasado, la economía de France Télécom y las demás empresas del sector se basaba en la voz. El abonado pagaba por cada minuto de tráfico vocal y el de datos –inclusive Internet y video– se consideraba marginal y no se cobraba. En la actualidad, representa un porcentaje muy superior de nuestro tráfico y el de la competencia.
Uno de los problemas que FT tiene con Skype o Google Voice es que factura como gratuito, pero oculta un subsidio artificial. Ya no es posible seguir con esta versión, con la voz reducida a una minoría del tráfico, en tanto el costo de datos y uso han dejado de ser marginales. Tenemos que reconfigurar el cuadro tarifario, pues los datos ya no toleran precios de subsidio.
Por supuesto, es preciso convencer a los usuarios de que acepten las nuevas reglas de juego. Un paso hacia la solución lo hizo FT a mediados de 2010 vía un convenio con el emprendimiento conjunto Google/Verizon. Su fin era ofrecer contenidos y servicios selectos en red gerenciada separadamente. Para Google, es algo fundamental, pues reconoce que –usando gran parte de la capacidad– la empresa participa de los costos.
Si seguimos en esta dirección, los problemas irán resolviéndose... si podemos manejar las reglas apropiadamente. Al fin, coexistirán los servicios rentados con una Internet abierta y podremos ocuparnos de que cada cual encuentre lo que busca en su contexto.
En cuanto a la neutralidad en la Red, dejaría de ser un tema básico.
Por el contrario, se hará factible un reacomodamiento de señales necesarias en el mundo futuro. Para ello, debemos reestructurar el modelo de negocios. Por supuesto, FT esta dispuesta a garantizar igual acceso a todos los partícipes de Internet en nuestras redes. No tenemos intención de filtrar a nadie. Al mismo tiempo, debemos encontrar el modo de financiar esto, lo cual requiere planteos equilibrados. No podemos hacer todo exento de cargos ni seguir en el viejo esquema gratuito. Personalmente, creo que mucha gente empieza a comprenderlo.

Comentarios de los lectores
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Espacio publicitario
Últimos Tweets