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Mercados y Finanzas

A Brasil se le está yendo la inversión extranjera

CEPAL prevé que seguirá en 2015 la caída de la inversión extranjera en América Latina. Un crecimiento económico regional en torno del 1 % continuará frenando el abastecimiento del mercado interno, según UNSM.

jue 1 de octubre de 2015
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La declinación de la Inversión Externa Directa en América Latina y en el mundo afectará especialmente las entradas en Brasil, mientras es probable que México reciba más inversiones en 2015 debido a la gran cantidad de proyectos anunciados en manufacturas y a cambios regulatorios que facilitan la participación en ciertos servicios a empresas extranjeras.

 

Por otra parte, se prevé que continúe la caída de las inversiones en la minería y en hidrocarburos por la reducción de los precios internacionales. En consecuencia, la CEPAL estima que los flujos de entrada en la región caerán en hasta un 10 %, consigna en el boletín 21 de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín un trabajo sobre la Inversión Externa Directa en Argentina y en el Mundo realizado por Jorge Remes Lenicov, con la colaboración de Patricia Knoll y Anahí Viola.

 

En el mundo

 

En 2014 las IED (no incluye la inversión de cartera) fueron de 1,23 billones de dólares, lo cual significa una retracción de 16 % en relación al año anterior.

 

Sin embargo, esta caída resulta menos llamativa si se excluye la mayor desinversión de 2014 por 130.000 millones de dólares realizada por una compañía estadounidense.

 

La UNCTAD señala, además, que la reducción se debe a la fragilidad de la economía global, las incertidumbres políticas para los inversores y los elevados riesgos geopolíticos.

 

La IED aumentó en los países en desarrollo (PED), que siguiendo la tendencia de la última década, han incrementado su proporción de las entradas mundiales de IED, hasta llegar al 56 % del total en 2014 (44 % como promedio entre 2005 y 2009). En los países desarrollados (PD) se redujo en 28 % en parte debido a la desinversión antes comentada.

 

En 2014 la IED recibida por los PED aumentó 2 % en relación con el año anterior, aunque con diferencias entre las regiones: en Asia aumentó 15 %, en África se redujo 2 % y en América Latina (AL) la disminución fue del 16 %.

 

Así como los PED asiáticos, básicamente China y Hong Kong, son los que más inversión reciben del mundo, son también los que más invierten en el exterior, superando a los EE.UU. y a la Unión Europea.

 

El análisis por sector muestra que se mantienen las tendencias de los últimos años: la IED en servicios representó el 63 % del total, en la industria el 26 % y en recursos naturales el 7 %; hay un 4 % no especificado.

 

El informe de la UNCTAD finaliza diciendo que según sus proyecciones la IED crecerá 11 % en este año y 8 % en 2016.

 

En América Latina

 

La IED en 2014 fue de 158.800 millones de dólares lo cual significa una reducción de 16 % en relación a 2013, que fue el máximo histórico. Supuso la reversión de una tendencia de crecimiento que había durado más de un decenio (excepto por dos efímeras caídas en 2006 y 2009).

 

En relación al tamaño de la economía regional, la IED recibida se ajustó al promedio del decenio anterior: 2,6 % del PIB. AL recibe aproximadamente el 12 % de las IED mundiales (promedio 2010-14).

 

En 2014, las entradas de IED se vieron afectadas por el declive del crecimiento económico en toda la región, así como por los precios más bajos de muchos productos básicos de exportación (metales y petróleo fundamentalmente). Esta situación económica era similar en 2013, pero ese año se produjo una transacción excepcionalmente grande, que hizo que aumentaran las cifras de IED y enmascaró los efectos subyacentes de esos dos factores. Esta situación adversa tuvo un impacto especial en el sector de los recursos naturales, en particular la minería.

 

Este sector registró una reducción de las utilidades que causó en parte la caída de las entradas de IED, como consecuencia de una menor reinversión de utilidades.

 

La rentabilidad de la IED disminuyó en la región, pero las rentas de la IED siguen siendo la mayor partida negativa de la cuenta corriente y, como tal, constituyen un motivo de preocupación para muchos países con grandes déficits en cuenta corriente.

 

La disminución de la IED recibida se concentró en las economías de mayor tamaño.

 

De las seis principales economías de la región, las entradas de IED solo aumentaron en Chile, mientras que en Colombia permanecieron estables. El mayor país receptor de la región sigue siendo Brasil mientras que Argentina está en la sexta posición. Las entradas están muy concentradas, ya que solo cinco países recibieron en 2014 cerca del 80 % del total de la IED.

 

Los tres componentes de las entradas de IED disminuyeron en 2014 en relación con los años anteriores.

 

Los aportes de capital sufrieron la mayor caída mientras que los préstamos entre compañías relacionadas y la reinversión de utilidades experimentaron un descenso relativamente menor.

 

Durante la década anterior fue aumentando la importancia de la reinversión de utilidades dentro de las entradas de IED, debido al significativo aumento de las rentas de la IED durante el mismo período; desde 2010 la reinversión de utilidades se ha estabilizado en torno al 40 % de los ingresos totales de la región.

 

Las rentas de la IED en 2014 fueron de 103.877 millones de dólares, 16 % menos que en 2013.

 

La mayoría de los países de AL registraron una caída de las rentas de la IED, concentrándose en la minería (Perú y Chile) y en la industria automotriz (Brasil).

 

La rentabilidad media, medida como los beneficios en relación al acervo de IED, cayó al 5 %, una cifra ligeramente inferior al promedio de las dos décadas anteriores y que representa una abrupta reducción desde los niveles del 9 % alcanzados entre 2006 y 2008

 

El descenso de la rentabilidad media desde 2012 fue especialmente marcado en países con importantes stocks de IED en la minería.

 

Entre 2006 y 2011, la rentabilidad anual media en el Perú alcanzó el 25 %, mientras que en Chile llegó al 15 %, pero desde 2012, a medida que los precios de los metales han ido bajando y los costos fueron aumentando, estos niveles de rentabilidad han vuelto a niveles más razonables.

 

En los países en los que la IED no está concentrada en los recursos naturales, la rentabilidad media también disminuyó, aunque no tanto.

 

Los acervos de IED medidos como porcentaje del PIB también crecieron durante la década anterior, lo que supone que las empresas transnacionales tienen ahora un impacto mayor que nunca en las economías de AL.

 

Las excepciones son la Argentina, Bolivia, Ecuador, Guatemala y Venezuela.

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